Acoso y abuso
Todos/todas nosotros/nosotras conocemos de cerca el acoso escolar, ya sea por haberlo sufrido, haberlo ejercido o haberlo presenciado. Ese es el punto de partida de nuestro taller, un espacio donde mirar, escuchar y compartir experiencias con total confianza.
Durante el taller
Hablamos de bullying y ciberbullying desde lo que cada persona ha vivido o visto. Reconociendo sus características, identificando las conductas de riesgo (verbales, físicas, psicológicas, relaciones, etc) que a veces normalizamos sin darnos cuenta y entender su impacto en las personas implicadas.
Reflexionamos sobre los roles que aparecen en estas situaciones: la persona que sufre, quien agrede y las personas testigo. También exploramos lo que hay detrás de cada rol: emociones, miedos y heridas que pueden permanecer aunque no se hablen.
El grupo se abrió, compartió experiencias personales y planteó dudas vividas por ellos y ellas. Esa honestidad convirtió el taller en un espacio seguro para mirar la realidad y trabajar en recursos útiles que son de ayuda en situaciones que les preocupan en su día a día.
Un pequeño recordatorio
Las personas testigo tienen un poder enorme: sus palabras, gestos y acciones pueden cambiar el rumbo de una situación. Cuando veamos que alguien puede estar sufriendo, una pregunta sencilla puede servirnos de guía: “¿Qué me hubiera ayudado (que me ayudaría) a mí en esa situación?”
Escuchar, acompañar o simplemente estar presentes puede marcar la diferencia. Mirar con atención, actuar con empatía y acompañar no solo ayuda a otros, sino que también nos enseña a cuidarnos a nosotros/nosotras mismos/mismas.
Fecha: 21/11/2025
Autor/a: Joana Mendez
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